Queridos «TODOS»… porque quiero hacer llegar este mensaje, no solamente a aquellos que leen placenteramente estos escritos y suelen comentarlos o comentarme que les ha gustado y comparten mi forma de pensar… también es para aquellos que piensan distinto o que no les interesa leer lo que es un mensaje referido a un acontecimiento histórico visto de un modo personal, porque esto es algo que nos atraviesa a todos… quién no descansa o se beneficia con la frescura generosa de los árboles… quién no disfruta de los hermosos paisajes boscosos que nos regala nuestra increíble geografía… quién no se conmueve hasta las lágrimas con la devastación que nos deja nuestro «AMIGO FUEGO» cuando es mal usado… quién no admira a los valerosos BOMBEROS y se enfurece cuando para ellos se mezquinan recursos… y podría seguir enumerando coincidencias que hoy duelen al vernos espectadores de una devastación que parece no tener fin…
Ya no puedo combatir ese «FUEGO» como quisiera, al lado de los BOMBEROS, pero si puedo propagar otra LLAMA… la LLAMA de la conciencia, la LLAMA que sirva para apoyar las medidas necesarias para evitar que esto ocurra, la LLAMA que nos interpele y nos vuelva «cuidadosos y custodios» para denunciar inmediatamente a quienes lo hagan por negligencia o intención, la LLAMA que sea LUZ para aquellos que tienen el poder de cambiar las cosas pero están mirando para otro lado o no pueden ver pues se están mirando el ombligo… y pudiendo hacer no hacen!
Y esto lo voy a hacer con el conmovedor trabajo de mi amigo, el Dr. Juan Antonio Piñeyro, que desde la Poesía, la Gráfica y la Música, encuentra la manera de demostrar la Verdad de un viejo Proverbio Chino que dice:
«Cuando muera el último Árbol en la Tierra… también morirá el último hombre»

Carlitos excelente y oportunas como siempre tus palabras, comparto. Cuanta tristeza y dolor causa esto que se esta viviendo. Solidaria y empatia para nuestros hermanos/as de la Patagonia.
Así es, Gracias Ale! ❤️ 🫶